Historia de Andalucía

En la antigua cuna de civilizaciones, la historia de Andalucía se presenta como algo diverso y laberíntico. Su posición estratégica entre África, Europa y el Mediterráneo, así como sus importantes activos minerales y agrícolas, derivaron en una intoxicación cultural de la región.

La antigua civilización de Tartessos se introdujo con fuerza en la Edad de Bronce  Antiguo y Medio, estando presentes en  casi la totalidad de la región, concentrándose, sobre todo, en las ciudades de Sevilla, Huelva y Cádiz. “Reyes del Metal”, su actividad se centró en la minería y la metalurgia. Sin embargo, por la situación geográfica, desarrollaron el comercio por mar con los fenicios, llegando a estrechar lazos culturales con griegos y etruscos. De esta forma pasaría a considerarse como una de las civilizaciones más importantes del Mediterráneo y la primera en la Península Ibérica.

Pero si la civilización de Tartessos fue importante por su contribución al desarrollo de la minería y el inicio comercial en el Mediterráneo, Roma le brindó el esplendor. Las fértiles tierras a orilla del Guadalquivir permitieron a los romanos el cultivo de cereales,  de aceite de oliva y de vino. De hecho, fue tan importante la colonización romana en Andalucía que dio varios emperadores como Trajano y Adriano, ambos nacidos en la ciudad romana de Itálica en Sevilla.

El debilitamiento militar propició la entrada de los vándalos, pueblo que si bien permaneció poco tiempo en su paso hacia el norte de África dejaron el nombre, Vandalusia, que derivaría, gracias a la invasión Árabe, en su actual nombre. La invasión musulmana en el 711, considerada por Ignacio Olagüe como la revolución islámica en Occidente, produjo un impacto arquitectónico, cultural y social de grandísimo alcance. Sevilla, Córdoba y Granada fueron las ciudades que experimentaron el poder omeya, siendo Córdoba el eje del poder musulmán. A todos estos estados se les denominó Al-Ándalus. Pasados los primeros años, empezaron a surgir los conflictos entre clanes, desfragmentándose en miles de pequeños reinos. Este debilitamiento y vacío de poder consiguiente, fue aprovechado por los cristianos de mano de San Fernando y Alfonso X. La fácil conquista de la zona árabe o también conocida como la Reconquista, finalizada en 1492, abrió paso al Siglo de Oro español con el descubrimiento de América.

Aún así, resulta imposible para quien conozca Andalucía, explicar qué hubiera sido de ella sin la influencia árabe. El arte, la arquitectura, el folclore, la gastronomía, la lengua, incluso los rasgos de sus habitantes están bañados de esos más de 700 años que cambiaron el mundo para siempre.

No obstante, después de haber sido motor cultural y económico, y centro del mundo de Occidente, Andalucía sigue siendo una de las zonas más pobres de España, azotada como pocas, por el desempleo y la crisis. La década de los ’60 provocó una emigración masiva al extranjero y hacia otras partes de mayor industrialización dentro de la Península Ibérica, aunque le siguieron años de bonanza que ayudó a una gran cantidad de universitarios. Este escenario de brillantez cultural e intelectual no ayudó, sin embargo, a paliar los efectos actuales de la crisis financiera mundial.Banderaкерамические плитынаушники marshall majorgoptions reviewsтексты копирайтингчто такое периферийные устройства

A.Casales